miércoles, 30 de abril de 2008

...siguen los hermanos


...parece que esta foto es de un matrimonio... al cual tampoco fui invitado (ja, ja, ja)...
No importa, sirve para mostrar lo bien que se ven todos, cierto?

martes, 29 de abril de 2008

...de los matrimonios (2)...



"El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución." Groucho Marx

...vamos a comenzar esta sección mostrando a todos los matrimonios que no fui invitado (...es broma). Y que mejor que partir por los Barr -Baigorria.

Esta foto fue un aporte de la Emita, es del año 1996 y aparecen todos los que están al norte del río grande, incluida la Sarita Matamala. (se han dado cuenta que a pesar de los años, todavía los seguimos llamando Sarita, Emita, Andreita). Si mis matemáticas no me fallan este año serán 12 años de martirimonio y todavía la Mary lo soporta (...escoba...)

Fuera de bromas... Mary y Lutlo, hay un día en el cuál Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. Ese instante mágico es el momento en que un "sí" o un "no" pueden cambiar toda nuestra existencia. “Se es fiel sólo por amor, se es auténticamente feliz sólo en el amor, se es idéntico sólo amando”. El amor es la respuesta, es el por qué, es la primera y la última palabra.

un abrazo a ambos.
Yo

lunes, 28 de abril de 2008

gracias otra vez...

Estas líneas son para la Andrea, la Emi y la Pily, las únicas -por ahora- que están en todos los comentarios. Quizás porque el resto no se atreve o simplemente no puede. Al menos yo me he reido muchísimo con los aportes de cada una, aunque no he hecho ningún comentario, pero me ha sido entretenido notar sus sorpresas con cada publicación.
Como sabrán, no es fácil llevar un registro de lo que pasó hace más de treinta o cuarenta años atrás, sin embargo a través de los pocos archivos fotográficos que se mantienen, y que nos muestran pequeños hitos de aquellos años, podemos hacer funcionar nuestras neuronas e ir sacando de cada una de las fotos, todo lo que ellas nos entregan. El resto de lo que ha pasado en nuestras vidas, es decir todos los demás eventos se han transmitido de manera oral, dando como resultado variados mitos y tradiciones que hay que verificar y rectificar para plasmar lo que en realidad sucedió.
Y hago una salvedad, pues, espero que el paciente lector de este blog, sepa comprender y disculpar si existen errores ya que aún cuando escribo con hartas ganas, las vivencias muchas veces se me escapan. Son tantas las cosas que deseamos contar que puede que se olviden detalles e impresiones, aun cuando trate de ser lo más fiel posible en los hechos. También es probable que lo que aquí reza, no haya ocurrido de manera muy aproximada al que alguno de nuestro clan lo recuerde, pero como autor y responsable de este sitio, me he tomado algunas libertades, sobre todo con la cronología de los eventos, pues los recuerdos me surgían en la medida que repasaba cada acontecimiento. Mi idea era ir siguiendo una historia correlativa -entre las fotos y los hechos, pero los recuerdos traen más recuerdos y por ello decidí presentarlos libremente, casi como temas independientes, pero unidos a la vez. Después de todo, una idea acarreaba a la otra.
Mi contribución es ser un cronista y recopilador de la historia de nuestra familia, pues muchos relatos no se hubieran podido desenterrar, de no haber sido por la creación de este Blog. A todos ustedes mi enorme reconocimiento por mantener -a veces- una memoria mejor que la mía, aportando y contribuyendo con varios correos, comentarios y confirmaciones verbales en las variadas velada, reuniones y tertulias que hemos mantenido.
Tengo pendiente otro proyecto para la otra familia, los Matamala, el cual no he podido desarrollar, porque éste me toma el tiempo, así como dos blogs más que los tengo casi botados... bueno, a cada uno su tiempo...
Gracias por sus aportes, creo que para todos ha sido una experiencia muy gratificante haber vuelto a recordar esos alegres y amenos momentos de nuestro pasado y de nuestra vida.
un beso para cada una

viernes, 25 de abril de 2008

nuevamente los hermanos...



esta foto debe ser del año 1989, no había podido subirla antes. Gracias a la Pily por enviarla. Es la última visita que nos hizo la tía Ita.

...la casa de Byers


Comida después de la Bendición de Byers 621, año 1977
Mi papá, la Pily, Juan Andrés, Lucho, Tía Ita, Maria Elena, Jorge Arturo, Tía Sonia, Ricardo(?)

..y para complementar el comentario de la Pily, y enchufar un poco a la Andrea, mi aporte en lo que fue la casa de Byers. (Tomado de mis memorias Hitos, Ritos y Mitos)
Fue nuestro primer cambio de casa –no obligado–, y debo reconocer que en un principio no me gustaba, es más, fue a regañadientes.
Por un lado, en lo negativo, dejaba atrás a mi barrio de la infancia y nos íbamos a otro nuevo, desconocido. En lo positivo, mudarnos significaba una mayor independencia personal dentro de la casa, porque mi pieza estaba más lejos de la de mis papás y era más grande que la de Freire. La ubicación de la casa tampoco resultaba del todo mala. Quedaba a dos cuadras de la estación de trenes y también a dos de la parada de buses, también muy cerca del Cine Velarde, y lo mejor, a solo veinte metros de la Piscina Lutjens.
La nueva casa era de dos pisos. Enorme comparada con la anterior.
En el primer piso se encontraba el living y comedor separados, luego el escritorio, una pieza de servicio con baño, un sector para el comedor de diario y baño de visitas, más cocina y bodega; y en el segundo, había dos baños más, agregando cinco habitaciones. Al comienzo no me gustaba la casa, muy amplia, fría, alta y en la que los muebles prácticamente nadaban en la amplitud que nos ofrecía, pero al igual como lo menciona la Pily, llegué a quererla como la mejor etapa vivida ahí. Mi pieza -punto aparte- siempre fue mi pequeño reducto. M
uchos recuerdos quedaron en ella y es difícil no pensar en ellos.
Casi nueve años pasamos en aquel lugar, toda mi adolescencia y comienzos de la juventud. Una gran y bella época. Hubo fiestas de Año nuevo y Navidades con toda la familia, además de grandes veranos con el Lucho, etc.
El terremoto del año 1985 truncó nuestra estadía allí ya que sufrió un gran deterioro. A la vista tenía grandes y profundas grietas que recorrían las paredes frontales y las que daban hacia el norte. Varias ventanas lucían sus vidrios quebrados y restos de escombros se esparcían por la terraza.
A pocos minutos del terremoto ingresé para ver los daños. La poca luz que llegaba desde afuera dejaba ver en el interior toda la magnitud de los estragos causados por el violento movimiento. Los cielos estaban agrietados y el enyesado se había desprendido, además por todo el living había agua. ¿...Agua...? Al subir, pude ver que el lavamanos del baño de los papás se había salido de su base, llevándose las cañerías consigo y dejando salir el agua que, libremente, entre las grietas llegaba hasta la planta baja. Libros y adornos se esparcían por el suelo, junto a trozos de escombros y polvo. Mi pieza era un desastre. Todas mis cosas estaban desperdigadas por el suelo.
Las posibilidades de seguir viviendo en la casa fueron nulas. Las grietas que dejó el violento seísmo permitían, en algunas murallas, poder pasar la mano a través de ellas y solo la buena construcción, con gruesas cadenas en sus uniones, evitó que esta se desplomara completamente
Ese fue el fin de la casa y de nuestra permanencia en Byers. Por casi dos años evité pasar caminando por aquel sector. El lugar me traía muchos recuerdos y me daba tristeza ver que se había levantado otra construcción, ya que el terreno fue vendido por mi papá. Algunos llegaron a pensar que esta nueva casa era nuestra. No. Jamás volveríamos a tener una casa así.

jueves, 24 de abril de 2008

los Lyman hoy



yap... después del paréntesis obligado para recordar al abuelito Juan, como estaba con los gringos, tenía que presentarles a los Lyman hoy; aunque no tan hoy, pues esta foto -aporte de la Emi- es del 2005.
Un comentario para los varones... ¿no creen que acá está el mal de la lagartija?
En realidad aparecen todos muy bien.
Grande Mamá...!!

de cumpleaños en Abril...



Las gentes que nunca se preocupan por sus antepasados jamás mirarán hacia la posteridad.
Edmund Burke
... y ya que estamos celebrando los cumpleaños de este mes, la Pily nos recuerda que la otra persona importante en Abril es el abuelito Juan (gracias al cuál existen todos ustedes... y somos parte de esta familia) M. Elena nos recuerda que el 20 de Abril es su aniversario de fallecimiento(37 años). Esta foto que la he visto en varias casas, es un aporte de Andoni. Tuve que retocarla un poco para que saliera lo mejor posible. Después incluiré otra que mandó más la que menciona la Pily.

miércoles, 23 de abril de 2008

...otra de la Emita



Año 1977. Bendición de la casa de Byers.
Aparecen la madre, la hija, una tía y mi abuela. Esta instantánea debe haber sido justo en el cambio de plato, entre la entrada y el segundo.
Al ver fotos con personas que ya no están entre nosotros, me recuerda un poema..
Los gratos sueños que la belleza embriagan
fantasmas son que al despertar se alejan;
y si un instante al corazón halagan,
eterna herida al alma le dejan.
un beso pa' la Emi.

...los Lyman


Andrew, Ema, Vera , Valerie (1996)
esta semana le corresponde el turno presentar a los de alláfuera, y porque con esto del blog, la Emi es la que ha hecho más recuerdos. Con ello voy a considerar que es la que tiene mejor memoria y no que es la más... antigua de los primos.
Pero bueno, tal como lo indica en uno de sus comentarios, ya fuera por las edades o la cercanía de las ciudades que vivíamos, efectivamente hubo una mayor complicidad entre Ana María-Emita y Lucho-Luis, lo que nos llevó a compartir varios veranos en Quilpué y/o Quintero.
Tengo la primera impresión de haber compartido juntos un viaje a Santiago, al Cajón del Maipo, en invierno, ya que al regreso, hicimos un muñeco de nieve en el capó del auto de los tíos, un gran Oldsmobile ¿...o era un Cadillac del 60...? de color blanco, una lancha, con bordes cromados y vidrios eléctricos. Posteriormente -u otro día- realizamos un viaje a Valparaíso, con visita a un barco, en el cual nos regalaron unos chocolates tipo Snickers o Milky Way que después nos comimos en la casa de mis abuelos. Todos cabíamos adentro del auto, yo creo que podíamos correr adentro sin molestar a los cuatro adultos.
Como verán, cada fotografía nos trae recuerdos que afloran y nos trasladan a épocas pasadas y aunque estos aparezcan bastante tergiversados, diferentes y hasta, a lo mejor, contradictorios y mitificados con el paso del tiempo.
Gracias por tus fotos Emita, espero que nos podamos ver pronto.

lunes, 21 de abril de 2008

...el otro cumpleañero...


No, no son los sobrevivientes de un naufragio, es uno de los paseos que realizaban a Colliguay. Registro fotográfico del año 1980. La pose del Arturito es la misma de hoy, no? ... y las cañuelas del Mikel...? y la señora de la foto está más cargada que un Ekeko...
Un gran abrazo Arturo...
Te quiero...muchas Felicidades!!!

de Cumpleaños...


...y para celebrar el cumpleaños de este día, mi hermano Jorge Arturo y el Luchito, que tal como lo menciona la Emi, nos hicimos muy amigos.
Esta foto -de jóvenes e indocumentados- es del año 1979, en una de las tantas visitas que estuvo en la casa de Byers para las vacaciones (...en este caso de septiembre) y en las que no faltaron las correrías por Quilpué.
Les confesaré una anécdota -de muchas- para que vean el tipo de aventuras que hacíamos con el Lutlo...
Esta inombrable y, a veces olvidable, pero ocurrente ocasión, sucedió estando de vacaciones en el verano. Nos invitaron a una fiesta un sábado de enero por la tarde y-por supuesto- iríamos de colados, haciéndonos pasar como ‘primos’, llegados de Santiago, con dos amigos más del barrio (Álvaro y Bernardo)
La casa de la reunión, estaba emplazada a la salida de Quilpué, cerca del paradero 29 ½, y la fiesta sería a partir de las nueve de la noche. El reducido espacio del lugar no permitía que toda la gran cantidad de gente pudiera estar dentro del living. Considerando además los muebles que completaban el recinto, algunos pasamos mucho rato afuera.
En un momento de la noche, estando sentado en el patio, se me perdieron de vista Álvaro, Bernardo y Lucho. Al rato, entre la penumbra, veo que se abre la puerta del baño, que daba al pasillo atestado de gente, y salen riéndose. No capté al momento su juego y la chacota que mantenían, pero después ya afuera, me contaron lo que habían hecho dentro del pequeño recinto. Cuando ingresaron al baño, además de hacer las necesidades básicas, se dedicaron a romper los cepillos de dientes, botaron la pasta al guater y se bañaron con las colonias y perfumes que mantenía la familia.
Una vez terminada la fiesta, entre varios nos fuimos caminando a la casa, pues a nosotros nos quedaba cerca. Llegando a Byers, nos despedimos del resto del grupo, quien siguió hacia el centro de la ciudad.
Cuando estaban llegando a la calle Portales, un vehículo disminuyó su velocidad y se les acercó. Bajaron el vidrio del lado del acompañante y desde el interior apareció la dueña de casa, quien llamó a Álvaro. Al acercarce le dijeron muy seriamente.
- Dale a tu primo las gracias por rompernos los cepillos de dientes.
A pesar de que estaba oscuro y que era moreno, Álvaro no pudo ocultar la vergüenza mientras, agazapado detrás de unos árboles, Bernardo se reía disimuladamente.
A la larga, yo llegué a pololear con la dueña de esa casa -la Claudia- y durante mucho tiempo evité ir al baño en su casa, aguantándome a veces por largas horas, por el temor de que me sacaran a colación el episodio aquel. Y solo tiempo después, ya con mayor confianza, conversamos del incidente y no pasaría más allá de ser recordado entre risas, pero con algo de vergüenza.
Eso hacían los jóvenes de ayer...!!!
...muy Feliz Cumpleaños Primo!!!

jueves, 17 de abril de 2008

Mi integración a esta familia...

Cuando mi papá volvió a casarse, María Elena sería nuestra mamá, pero Ana María se propuso ir –consciente o deliberadamente- en contra de todo lo que se proponía como familia. Es natural verlo así después de casi 39 años, ya que al ser la mayor se vio influenciada por sus amigas o su rebeldía.
Ella llegó un día con el cuento aquel de la Madrastra. Al parecer después de que fuimos a ver La Cenicienta, en el cine metro de Valparaíso. Con esta película, ella se planteó que nuestra vida sería igual y probablemente se vio reflejada en el personaje, negándose a participar del todo como una familia. Fue la primera de nosotros que tomó conciencia lo que nos había pasado al perder a la mamá.
Es cierto que el estereotipo de madrastra era muy bien dibujado por Disney en esta película, como en la de Blancanieves, pero María Elena distaba mucho de ser como aquellos individuos.
María Elena llegó a entregar mucho más cariño de lo que el cruel personaje mostraba y nuestras vidas se diferenciaban mucho del famoso cuento. Ciertamente que su planteamiento como nueva esposa-mamá-dueña-de-casa fue la de inculcarnos más independencia y disciplina, pero es una de las cosas que más le agradezco y que me ha servido hasta el día de hoy. Ya que después de haber estado viviendo tres años bajo un régimen de abuelos, ella modificó nuestras actitudes y las cambió en responsabilidades, que nos permitieron -o me permitieron- ser mejor.
La historia de la Cenicienta ha sido llevada al cine en muchas ocasiones, y con diferentes versiones, las cuales casi siempre dejan mal paradas a las madres suplentes.
El término Madrastra es, según la Real Academia de la Lengua, un despectivo de madre. Es la mujer del padre respecto de los hijos llevados por este al matrimonio. También se usa como algo que incomoda o daña. Es un término duro y generalmente se dice como tal, con desprecio. Yo no me animé a decirlo.
Para mí, en un principio, María Elena era la señora de mi papá, pero poco a poco pasaría a ser mi mamá. Aun cuando fue una palabra que nunca pude repetir o aún decirle directamente. Sin embargo, siempre ha sido 'mi mamá’, y así se las he presentado a muchos de mis amigos.
Se que fue muy valiente de asumir la maternidad inmediata de tres niños, ya criados -las dos mujeres venían mal criadas, yo no (...es broma)- con algunas mañas. Y, con la responsabilidad que ello tenía, jamás le hice ver que, al no llamarla de aquella manera tan despectiva, estaba pasando a un segundo plano. De hecho mucha gente se sorprende hoy, al saber que no es verdaderamente mi madre biológica.
Pienso que, en un comienzo, le costó asumir el que no le dijera mamá, pero después la costumbre pudo más. La llamé siempre por su nombre y hasta el día de hoy es María Elena o la abuelita María Elena para los niños.
Ella puso las bases de lo que hoy tenemos como familia, pues a pesar de todo, logramos ser una familia normal –o promedio- que fue determinante para nuestros roles de padre a futuro.
La Andreita nos da las gracias por aceptarlos como familia tan cariñosamente y felicita también a María Elena por haber hecho un buen trabajo al tener hijos tan cariñosos y nobles.
Gracias Andrea. El cariño se trabaja con amor, ya que al construir un hogar con cariño lo hacemos sabiendo que los que amamos estarán en ese hogar.
un abrazo a todos